Lo tengo: Fanny Cuevas, el jurado del pueblo

Fecha:

Es el lugar preciso para ella dentro de Fiebre decanto.

Los televidentes siempre recordarán este último 7 de septiembre como el día de furia de Fanny Cuevas en «Fiebre de canto». Trató de barrero, injusto y sin credibilidad al jurado (salvo a Vasco Moulian, su aliado en la cruzada del hijo ilustre de Springfield por instaurar la dictadura de la chimuchina en el prime de Chilevisión). De yapa, tildó de «vagos» a los actores que son parte de esta verdadera academia de rehabilitación vocal.
El lunes pasado algo cambió. Fanny ofreció las disculpas correspondientes y calificó a los evaluadores como «el mejor jurado de Chile», pero ya la bandera de la rebeldía estaba clavada y el hito televisivo establecido.
De trapear el piso con Luis Jara por hacer muecas y caritas cuando ella cantaba pasó a preguntarle muy delicadamente si le gustó su última interpretación. Ese lunes rojo insinuó que el voto de la maestra Verónica Villarroel en algunos casos era hormonal («le gustan los actores»), pero este miércoles se acercó muy solícita para fundirse en un cariñoso abrazo con ella.
A mí no me engaña. La verdadera Fanny es la del 7, ese incontenible huracán que hizo que Vasco Moulian la haya empezado a llamar «mi musa», la misma que lo hace entrar en un paroxismo farandulero cada vez que revuelve el gallinero del estelar.
Todo esto me ha hecho pensar que, ya que (seamos objetivos) su eliminación de la competencia es cosa de tiempo, Chilevisión no debería quedarse sin su aporte. ¿Qué función podría cumplir una vez que no siga en carrera por el premio mayor?
Jurado del pueblo. Un puesto en la mesa de los evaluadores, idealmente junto a Vasco. Sería la encargada de votar sin echar mano a ningún criterio artístico, solo usando «la guata».
Usted me dirá: «Para eso está Moulian». Craso error. Cuando él quiere fundamentar tomando en cuenta factores musicales y/o escénicos lo hace bien, incluso a veces notando detalles que se le pasan al jurado «formal».
Hace falta alguien que represente al señor y la señora de la casa. Alguien que no sepa un carajo de melismas ni de solfeos, pero todo sobre el «pielómetro»; que le apunte pocazo a las notas musicales, pero que acierte seguido opinando sin ambages.

Alguien que perdone desafinadas, que pase por alto olvidos de letra y que relativice todo lo que el resto del jurado tiene como dogma, pero que no perdone la falta de carisma ni la carencia de actitud y al que nadie le saque de la cabeza que la tibieza no prescribe en un escenario y que hay que penalizarla con todo.  Ahí se las dejo.

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

Fach da de baja en la Parada Militar al famoso helicóptero de Apocalypse Now

Los legendarios UH-1 que participaron en la guerra de...

Experto indio en IA : «No puedes optimizar algo que quizás no debería existir»

Raju Vegesna, jefe evangelista del gigante tecnológico Zoho, proyecta...

«En Chile existen altos niveles de corrupción, lo que genera aún más desconfianza»

Palabras del cardenal Fernando Chomalí en el Te Deum...

Emprendedor convierte ropa usada en paneles que bajan el ruido: «Esto es como hacer un queque»

Cristián Marín, socio fundador de Sonner, partió desde un...