El streamer Osvaldo Armiento, conocido como Gerson en redes sociales, puso el tema de argentinofobia sobre la mesa
El rechazo hacia los argentinos no es sólo un fenómeno chileno, sino quetambién de tipo latinoamericano,dice el sociólogo Luis Gajardo.
Hay que reconocerlo: probablemente, usted también ha gritado los goles de Cabo Verde, Egipto o Suiza contra Argentina en el Mundial. El fenómeno se ha repetido por América Latina, al punto de que al otro lado de la cordillera derechamente hablan de una «argentinofobia».
«Lo veo en los mexicanos, los uruguayos ahora, en los chilenos, en los españoles. Hay una argentinofobia tremenda en todo el mundo. Se habla de festejos excesivos, pero también hay una argentinofobia clarísima, un odio tremendo», reclamó el periodista Ramiro Solveyra en el programa de streaming «VAR de copas», del canal de Youtube «Somos Comba».
«Tenemos que ver por qué somos odiados, porque nosotros nos hacemos odiar», le contestó, sorpresivamente, su compañero Osvaldo Armiento, conocido como «Gerson» en las redes sociales. «Nos peleamos con todos, con Chile, con México, porque somos maleducados, fanfarrones, le faltamos el respeto a Uruguay, a México le decimos que su mejor futbolista es el Chavo del 8. Nosotros nos ganamos el odio», dijo el streamer trasandino.
Para el sociólogo Luis Gajardo, académico de la Universidad Central, «es evidente que resulta imposible que todos los argentinos presenten estas exacerbadas características. En el fondo, al apoyar a sus rivales, lo que se castiga es la hegemonía y el éxito futbolístico de Argentina».
Pero lo deportivo no es lo único, según el académico: «No hay que olvidar que Argentina fue una potencia también a nivel mundial. Proveyó de música, de carne, de trigo, de rock. Y nosotros, los chilenos, consumimos bastante de la cultura argentina. Pero no es bidireccional. Entonces, esa fórmula revela, en parte importante, nuestras propias inseguridades», añade.
¿Usted cree que los chilenos sentimos inseguridad ante los argentinos?
«Por ejemplo, ante la gran expresividad de los argentinos, que choca violentamente con el valor de nuestra cultura, que significa, en lo posible, pasar piola. Al revés, aquí se castiga al que sobresale o al que habla muy fuerte. Chile es un país insular, austero, ordenado, institucional. En cambio, lo argentino representa más bien una forma más expansiva, extrovertida, pasional incluso. En el fondo, al rechazar al argentino, estoy reafirmando mi propio relato de orden y de sobriedad».
Por eso, para Gajardo el fenómeno responde a causas multifactoriales. «Hay razones de orden histórico, hay razones de orden económico, político y cultural. El rechazo hacia los argentinos no es sólo un fenómeno chileno, sino que también es un fenómeno de tipo latinoamericano. Cuando uno examina históricamente el proceso de constitución de las sociedades en América Latina, uno tiene que estar de acuerdo en que estas sociedades se constituyen marcando muy fuertemente las fronteras, la división, la independencia, la identidad nacional. En el caso de la situación actual, el Mundial también puede ser entendido como una forma de guerra ritualizada. Y como en la guerra, el enemigo de mi enemigo puede ser mi amigo. Por lo tanto, los chilenos vuelven a tomar partido por uno de los enemigos más claros de Argentina, como es Inglaterra».
«El gran problema de estas formas de prejuicio es que generalmente la acción negativa hacia otros se inicia hablando mal de ellos, luego se evita el contacto, luego se discrimina, luego se segrega y posteriormente se extermina. Los prejuicios pueden provocar sufrimientos reales y la humanidad ha recorrido varias veces estos distintos niveles de la acción negativa», advierte Gajardo.
En redes sociales, especialmente la masa amorfa de Twitter, el fenómeno se ha exacerbado. Posteos como «El miércoles soy más inglés que tomar té, Hogwarts, el Big Ben, la monarquía, colonizar medio planeta, Jack Sparrow y ganar dos guerras mundiales», se leen por montones y acumulan cientos de «Me Gusta». Esto ya ha llegado a oídos del plantel albiceleste. «Sabemos que en las redes sociales se magnifica todo, pero nosotros utilizamos esos comentarios para demostrarle a los jugadores que hay gente que no quiere que Argentina gane. Lo tenemos en cuenta, a los jugadores les llega ese mensaje y lo usamos para que se rebelen y jueguen aún mejor», reconoció el DT Lionel Scaloni. Un verdadero estratega.