El grupo tenía nexos con organizaciones criminales internacionales
Diez sujetos -nueve ciudadanos venezolanos en situación irregular y un chileno- fueron detenidos por la Bipe Antisecuestro de la PDI. Están acusados de realizar cinco secuestros entre el 27 de abril y el 15 de octubre.
Especialistas . Los diez detenidos pertenecían a una organización criminal, especializada en secuestros.
«Hay algunos nexos con otras organizaciones transnacionales, como el Tren de Aragua», contó el subprefecto Hassel Barrientos, jefe de la Bipe. La PDI trabajó en conjunto con la policía de Perú y Colombia, ya que había antecedentes de ellos en ambos países.
«Dos de los diez detenidos estaban siendo investigados por pertenecer a una organización criminal dedicada a los secuestros en Perú», añadió.
El rol del chileno era novedoso dentro de esta estructura. «Notamos un cambio dentro de la organización con la inclusión de este ciudadano. Debía transferirse dinero de la víctima, gracias a que durante el cautiverio tenían acceso a su celular, datos y claves bancarias», señaló Barrientos.
Los sujetos actuaban con mucha violencia. «Especialmente en el momento de abordar y secuestrar a sus víctimas. En el período de cautiverio algunos de ellos presentaron lesiones», añadió.
Entre Santiago y Los Vilos . La investigación fue realizada junto a las fiscalías regionales Sur, Centro Norte y de Coquimbo. Se allanaron domicilios en las regiones del Biobío, Ñuble, Metropolitana, Valparaíso y Coquimbo.
Cuatro de los secuestros se realizaron en la Región Metropolitana y uno en Los Vilos.
«El traslado de un punto a otro dificultó mucho el proceso investigativo. Arrendaban departamentos por una o dos noches en algún apart hotel y nuevamente se cambiaban de domicilio. A diferencia del año pasado, los lugares de cautiverio estaban afuera de Santiago», agregó Barrientos.
Las víctimas . Corresponden a cuatro ciudadanos venezolanos y un peruano. La mayoría eran comerciantes.
Este último se dedicaba a vender productos farmacéuticos y fue secuestrado el 15 de octubre por tres hombres cuando estaba en su bodega. «Fue liberado cuatro días después con lesiones de carácter leve. Según nos relató, recibió amenazas de acciones en su contra y de su familia», contó el abogado Rodrigo Barrera, vocero de la Fiscalía Centro Norte.
Otro de los secuestrados era el líder venezolano de la banda de motochorros El Enjambre. «Se dedicaba a robar teléfonos en Providencia», relató el fiscal Héctor Barros, coordinador del equipo de crimen organizado de la Fiscalía Sur.
Los pagos . Todos los secuestros tuvieron el objetivo de extorsionar a cambio de dinero. Barrientos aclaró que en las negociaciones que ellos lideraron «no existieron pagos».
Sin embargo, en el caso de los venezolanos, hubo extorsiones que se hicieron de manera directa a los familiares que viven en Venezuela. «Por ende es posible que haya habido transferencias de dinero desde el extranjero», precisó el subprefecto.
El abogado Barrera afirmó que durante el cautiverio del ciudadano peruano «las primeras extorsiones hablaban de 500 millones de pesos, luego 200 millones y así se fueron reduciendo a medida que las negociaciones avanzaron».


