José Lizama (UDI) era padrino del centro de acogida siniestrado
Incendio dejó 16 adultos mayores fallecidos. Otros 10 pudieron ser rescatados.
La noche del viernes 11 de septiembre, los vecinos de Villa Comuy no dudaron en salir a ayudar cuando vieron humo y llamas en el hogar de adultos mayores «El Edén», ubicado en el kilómetro 21 de la Ruta S-70 en la Araucanía. Como el recinto se encuentra a más de 30 kilómetros del centro urbano de Pitrufquén, la gente del sector llegó mucho antes que los equipos de rescate. Con lo que tenían a mano, entraron al recinto para socorrer a las personas atrapadas. En esos primeros minutos, la ayuda comunitaria fue clave; la única persona a cargo de cuidar a los 26 adultos mayores esa noche era una cuidadora que no contaba con la acreditación de técnico en enfermería (TENS).
Gracias a la reacción de los residentes de la zona y a la labor de las siete compañías de Bomberos de Villa Comuy, Pitrufquén y comunas cercanas que llegaron más tarde, se logró rescatar con vida a diez personas. A pesar de los esfuerzos por contener las llamas, el fuego consumió por completo la estructura y provocó la muerte de 16 adultos mayores. Otros 10 lograron ser rescatados.
Se le quiebra la voz a medida que recuerda cuando llegó al lugar tras el incendio el consejero regional de La Araucanía, José Lizama (UDI). «Villa Comuy es un villorrio de alrededor de cuatro mil a cinco mil personas en todo su entorno, territorio completo. Hay colegio, hay una posta, hay retén de Carabineros. Tiene agua potable, alcantarillado, alumbrado público. Hay un cuartel de bomberos de la Sexta Compañía, estaba a cien metros del lugar, pero en media hora se consumió todo, porque seguramente explotaron los estanques de oxígeno y otros elementos que había por ahí, y eso gatilló y aceleró la combustión», explica. Dice que cuando llegó al lugar tras el incendio «fue impresionante, impactante. Había una impotencia salvaje. Yo conocía el hogar, yo era uno de los padrinos; éramos muchos padrinos y madrinas, siempre colaborando con el hogar, con los abuelitos», explica.
Cuenta que los vecinos socorrieron a las personas, «incluso la hija de la sostenedora que estaba en el lugar», pero lamentablemente, había muchos abuelitos postrados, con oxígeno dependiente, con accidentes vasculares.
Investigación
Tras la emergencia, las mismas personas del sector colaboraron en atender a los sobrevivientes en el sector, mientras Senapred habilitaba el Liceo La Frontera como albergue temporal, y la Municipalidad de Pitrufquén decretaba tres días de duelo comunal por la tragedia.
Con el paso de las horas se confirmaron irregularidades: el Gobierno ratificó que la residencia no tenía resolución sanitaria ni autorización oficial para funcionar como ELEAM (Establecimiento de Larga Estadía para Adultos Mayores), y que además acumulaba multas y sumarios previos. «La residencia afectada no contaba con autorización para funcionar. El Ministerio seguirá con atención la investigación de la Fiscalía y evaluará las acciones que correspondan dentro de sus atribuciones», señaló el Ministerio de Desarrollo Social y Familia en un comunicado.
Por lo mismo, para esclarecer qué originó el incendio y determinar las responsabilidades administrativas y penales, el caso quedó en manos del equipo ECOH de la Fiscalía de La Araucanía, con el apoyo de peritos de Labocar y el OS9 de Carabineros. «Uno de los puntos a establecer es verificar las condiciones en que se encontraban las personas que residían en dicho lugar y si en éste existían los resguardos que una labor como esa requiere», indicó el fiscal Jorge Granada.
Respecto de la identificación de los 16 adultos mayores fallecidos en el siniestro, el Ministerio Público encargó los peritajes de rigor al Servicio Médico Legal (SML) de Temuco, que activó un protocolo especial de trabajo junto al Laboratorio de Criminalística de Carabineros (Labocar).


