Alicia Osorio cuenta la nueva vida de su hijo desde que llegó a la Premier League
La madre del futbolista cuenta que su nuera Catalina Díaz ha sido un pilar clave para su adaptación en Europa.
Ya hace mucho frío en Londres y Darío Osorio está en plena búsqueda de una casa. La tarea se ha demorado un poco más de la cuenta, pero Alicia, su madre, está tranquila porque en esta nueva aventura que está iniciando en la Premier League su hijo está blindado por Catalina Díaz, su esposa. «Ella ha sido un pilar fundamental en la carrera de mi niño. Cuando se fue a Dinamarca, por ejemplo, no hablaba una gota de inglés y fue la Cata la que lo ayudó a adaptarse. Además, usted sabe, mi hijo es bien reservado, habla poquito, y gracias a ella ha podio soltarse», cuenta desde Hijuelas Alicia Osorio, donde al igual que el seleccionado está viviendo su propio cambio de vida del cielo a la tierra.
Alicia, madre de cuatro hijos, entró hace poquito a estudiar trabajo social a sus 42 años. «Siempre quise estudiar, así que estoy muy feliz. Viajo todos los días a La Calera, que me queda como a veinte minutos, y estoy fascinada», relata la mujer a quien en Hijuelas todos conocen como la impulsora de la carrera de Darío Osorio.
¿Cómo ha visto a Darío en este salto a Inglaterra?
«Muy bien. Él siempre quiso cambiarse en este mercado, aunque sé que echa de menos Dinamarca. Fueron tres años, le tomó mucho cariño, pero los cambios son para mejor».
¿Usted lo fue a ver a Dinamarca?
«Sí, hace dos años fuimos. Era muy tranquilo, cero bocinazos y muy limpio. Pero hacía un frío… Yo creo que él se logró acostumbrar gracias a la Cata, su esposa, que es su vida».
¿Qué le ha dicho de Inglaterra?
«Yo hablo todos los días con él por videollamada. Y en lo poco que lleva en Londres me cuenta que es bonito. Si Dios quiere, lo iremos a ver a fin de año. Iremos con mi esposo y mi mamá, porque salimos para todos lados con ella y Darío quiere mucho a su abuelita, porque ella es la que le cocina».
¿Usted no es como la señora Alicia de Zamorano, buena para las cazuelas?
«Noooo, yo no cocino, la verdad que nada. De hecho, lo que Darío más ama son las pantrucas, pero las que le cocina mi mamá. Cuando viene a Hijuelas siempre pide que le haga».
¿Qué hace cuando vuelve a Hijuelas?
«Uff, vuelve a ser el mismo de siempre. Va a la cancha del Magallanes, el club de donde salió, y pinchanguea. Le encanta comerse unos completos, no ha cambiado en nada. Es igual al niño que se fue a los 10 años a la U. Me acuerdo de que mucha gente me peló y me decían que cómo era posible que lo dejara ir tan chico. Me criticaban mucho en redes».
¿El fútbol es muy traicionero?
«Sí, mucho, la verdad. De primera yo leía muchas redes sociales y me cuestionaba cuando me lo trataban mal. Y después hablé con una amiga que es sicóloga, que me dijo: ¿sabes qué? No leas más. Porque yo respondía y peleaba con todo el mundo. Me daba mucha rabia porque el Darío es súper bajo perfil y no se defiende cuando lo tratan mal».
¿Valió la pena todo ese proceso que vivió lejos de tan chico?
«Sí, uno ve que el sacrificio ahora sirvió. Pero nadie se pregunta todo lo que sufren los futbolistas en el camino. Él se perdió todos los cumpleaños de la familia. ¿Hace cuántos años que el día la mamá el Darío no está acá? Hay cosas que ya no volverán».
¿Lo ve sufrir mucho a su hijo a la distancia?
«Ya no tanto. Darío en Dinamarca creció, porque pudo sacar un poco más de carácter. Él era súper callado y allá sacó más personalidad, lo que le ha ayudado con la gente. Además, Darío se conecta todo los días a jugar PlayStation con sus hermanos. Hace campeonatos y juegan en línea, menos los sábados y domingos que nosotros nos vamos a la cancha».
¿Sus otros hijos también le salieron futbolistas?
«El Iker también juega en el Magallanes. Juega de 10 e incluso estuvo en el Everton, pero como no teníamos como llevarlo al final se dedicó a los estudios».
¿Cree que su hijo en Crystal Palace ya tocó techo?
«De verdad siento que a él le queda otro paso más. Pero por ahora todos estamos disfrutando de su llegada a este equipo. Imagínese el orgullo que sentimos cuando debutó y en la transmisión el relator nombró a Hijuelas. Es un orgullo para todo el pueblo».
La alcaldesa Verónica Rossat dijo que pondría pantallas gigantes para ver los partidos de Darío en la Premier.
«Y lo va a hacer, estoy segura. Ella siempre se ha portado muy bien con nosotros, hasta el día de hoy. Cuando chiquitito me ayudaba con los pasajes para llevarlo a la U y ahora está todavía más involucrada ya que llegó a Inglaterra».
¿Su hijo es el futbolista de Hijuelas que ha llegado más lejos?
«Yo creo que sí. El profe John Ahumada creo que estuvo en Colo Colo, pero Darío logró que en la transmisión de ESPN nombren a Hijuelas, que nadie sabe ni siquiera dónde queda».


