El corredor de 10 años se abre camino en el difícil campeonato de Argentina
Desde febrero viaja todos los meses para competir al otro lado de la cordillera. En octubre estará un mes y medio en Europa preparando el Mundial de Karting.
El piloto chileno Bruno Miranda, ganó la carrera Sprint del IAME Series Argentina, pero en la carrera final terminó cuarto, tras una largada polémica. «La largada fue tan mala que eso perjudicó a Bruno. Él iba largando tercero y quedó octavo, aunque logró remontar y llegó quinto en la carrera, pero penalizaron a un niño por otra situación y al final quedó cuarto», comentó Javiera Pacheco, la mamá de Bruno.
Los viajes que realizan mes a mes al país vecino tienen una explicación simple: encontrar un nivel de competencia que hoy no existe en Chile.
«El nivel de Argentina es bastante distinto a lo que él está acostumbrado a correr acá en Chile, es más parecido a lo que pasa en Europa por la cantidad de pilotos. Acá en Chile Bruno compite con nueve niños en su categoría y ya se conocen entre todos. En cambio en Argentina corren 25 o 27 pilotos dependiendo de la fecha y el nivel de competitividad es mucho más alto», agrega Javiera.
Bruno ve la diferencia con Chile en primera persona, que se nota apenas empiezan las carreras. «Allá todas las fechas son diferentes. Los pilotos llegan sabiéndose muy bien la pista porque han dado muchas vueltas. Son muy agresivos para correr y saben correr bien, tienen buenas estrategias. Cuando no tienen motor se ponen atrás de uno más rápido.
Analizan más a los pilotos, a los rivales y se preocupan más de las carreras», revela Bruno.
Aunque compite desde los siete años, todavía hay carreras que le provocan nervios. Por eso, tiene su cábala antes de cada largada. «Tengo una rutina que hago antes de una carrera y me pongo las cosas de la misma forma: siempre me pongo el guante derecho, después el izquierdo y al final el casco. Y a veces me doy dos golpes en el casco, dos al lado derecho y dos al lado izquierdo», cuenta.
Los nervios, asegura Bruno, aparecen solo cuando la exigencia aumenta, como Mundiales, clasificaciones, largadas o campeonatos internacionales.
Su mamá, que al inicio se ponía nerviosa con la velocidad, es una pieza clave en los momentos de espera, en la competencia y cuando los resultados no son buenos. «Confío mucho en él. Cuando pasan situaciones o errores en las carreras hay que acompañarlo y explicarle que así es el deporte que él eligió, que no depende al ciento por ciento de él y que a veces pueden fallar cosas. Él demostró que es muy buen piloto porque estando en el puesto ocho logró llegar al cuarto lugar sin problema», explica la mamá.
Su madre cree que el karting también ha moldeado su personalidad. Durante varios años fue el piloto más pequeño de las categorías en las que competía y eso, dice, lo obligó a madurar antes de tiempo.
«Bruno es un niño con una personalidad super intensa, y eso está ligado netamente al deporte que ha hecho. Hubo un par de años en los que estuvo compitiendo que fue el más pequeño de todos y siempre en torno a niños más grandes o gente adulta. Eso lo ha hecho forjar y tener una personalidad bastante potente, es super seguro de él y con harta autoexigencia, siempre está tratando de ser el mejor. Bruno es como un adulto en el cuerpo de un niño, a veces se pone un poco revolucionado y ahí me toca ponerme más mamá que coach», cuenta Javiera.
Él tiene claro cuál es el objetivo de todo ese esfuerzo. «A mí después me gustaría llegar a la Fórmula 1. Ir rápido es divertido», detalla Bruno.
El siguiente paso ya está definido. En octubre viajará junto a su papá a Italia para entrenar en distintos circuitos antes de disputar el Mundial de Karting en Portugal. Será una gira de un mes y medio, que también acerca a la familia a una decisión importante. «Nosotros lo hemos conversado. Si Bruno quiere seguir en esto, ya a los 12 o 13 años debería estar radicado en Europa. No hay bolsillo que aguante estar yendo y viniendo, y también implica un desgaste físico y emocional para él. Si quiere seguir tendría que irse a vivir a Europa y estamos viendo las estrategias de cómo hacerlo», aseguró Javiera.