Fernanda Braz y Yanina Halabi acaban de lanzar su videpodcast No me encasilles.
Hay dos mujeres del mundo de la televisión a las que he visto en persona (a ambas en eventos y desde las sombras) y de las que he quedado irremediablemente prendado. Es que la pantalla chica no le hace ninguna justicia a la atronadora belleza de las dos.
Una es Eugenia Lemos. La otra es Yanina Halabi. Son infinitamente más atractivas sin un televisor de por medio. Lo traigo a colación porque a la última voy a referirme en la columna de hoy.
La ex de Pato Laguna, junto a la ex «Mekano» Fernanda Braz ha lanzado oficialmente esta semana un videopodcast llamado «No me encasilles», disponible en YouTube y cuyos capítulos estreno se liberarán cada jueves a las 21 horas.
La idea de estos emprendimientos es ambigua, pero efectiva: hablar de todo, pero bajo un paraguas temático específico. En este caso, dicho marco lo da el nombre del proyecto, que aboga porque los seguidores no se limiten a una sola de sus dimensiones y a la vez no constriñan ni reduzcan su percepción del resto a un único rol, por el que pueden haber sido estigmatizados alguna vez. En síntesis, que todos vean a los demás y a sí mismos como las entidades integrales y fascinantemente cambiantes que son.
No se crea que estamos ante un enfoque holístico ni muy denso de la realidad. En «No me encasilles» hay espacio, por ejemplo, para que Fernanda vuelva a aclarar que jamás tuvo nada con Mauricio Pinilla y que la vincularon a él por ser amiga de una chica que hace años sí tenía una relación con él (no dijo quién era ella), lo que hacía que muchas veces donde estaba el exfutbolista estuviera ella.
Ambas, pero sobre todo Yanina dan fe con esta iniciativa y especialmente con la soltura y relajo con que recuerdan episodios de sus vidas en que estuvieron en el ojo del huracán farandulero lo cierto de aquel axioma que dice «Drama + Tiempo = Comedia».
También aprovechan de hacer sus descargos contra el sufrido gremio del periodismo de espectáculos, el mismo al que no atendieron en el pasado para aclarar situaciones de primera fuente. Hoy las celebridades son su propio medio, lo que, haciendo de abogado del diablo, tampoco es lo ideal, ya que lo que se gana en información privilegiada se pierde en objetividad
Por estar empezando este canal de comunicación entre estas chicas y su público, no ha habido la interacción deseable, invitados ni secciones, pero ya vienen. De momento, celebremos la espontaneidad que regala esta dupla. Famosas de carne y hueso.


