El golfista chileno se metió entre los 40 mejores del ranking mundial
Actuación en el Trump International Golf Links Ireland, en Doonbeg, le asegura presencia en majors de 2027.
Niemann había avisado desde el jueves, cuando soportó el viento de Doonbeg para firmar 65 golpes y quedar como líder. El domingo completó el torneo con una tarjeta de 67, cuatro birdies y un bogey. Una actuación de enorme regularidad en un field que reunió a figuras como Rory McIlroy, Jon Rahm, Reed y Brooks Koepka.
El premio en metálico equivale a 524 mil dólares, pero el chileno también tendrá una recompensa en el ranking mundial. Niemann comenzó la semana en el puesto 42 del OWGR y el segundo lugar lo proyecta dentro de los 40 mejores cuando se actualice oficialmente la clasificación. Ese avance llega en un momento particularmente oportuno. LIV Golf terminó su temporada el 23 de agosto y acaba de acogerse al Chapter 11 en Estados Unidos. La liga pretende reestructurarse, conseguir nuevo financiamiento y volver en 2027, por lo que todavía no corresponde hablar de un cierre definitivo. La incertidumbre sobre el futuro de sus jugadores, sin embargo, es evidente.
Para Niemann, mantenerse arriba en el ranking puede transformarse en un salvoconducto. El Masters invita a los Top 50 del OWGR al cierre del año y nuevamente a los Top 50 de la semana previa al torneo. Entrar ahora al Top 40 lo deja muy bien encaminado hacia Augusta 2027, aunque todavía debe defender esa posición durante los próximos meses. En 2026, además, el US Open utilizó cortes dentro de los 60 mejores del mundo y The Open entregó plazas a los Top 50 en una fecha determinada de la temporada.
Ese es quizá el verdadero valor de Irlanda. En medio de la incertidumbre de LIV, Niemann volvió a medirse durante cuatro días con una cancha exigente y un field de primer nivel, sumó puntos importantes y reforzó una vía propia hacia los grandes torneos.
Ganar habría significado además recuperar estatus completo en el DP World Tour. El segundo lugar no entrega esa tarjeta, pero sí algo muy útil para lo que viene: ranking, visibilidad e invitaciones. Y, sobre todo, la posibilidad de depender cada vez menos del futuro de LIV para estar presente en los majors.


