Marcelo Rios fue la gran sorpresa en la tarde gris de Copa Davis entre Chile y España disputada en el Court Central Anita Lizana del Estadio Nacional. El ex número 1 apareció en compañía de Tamara Cornejo, quien estuvo acompañando a su padre Patricio en el homenaje que se le rindió en la previa de la serie al equipo chileno que en 1976 disputó la final de la Copa Davis ante Italia.
Ríos y Tamara ingresaron al recinto en compañía del clan familiar de Cornejo, donde también estuvo presente Emilia Méndez, esquiadora náutica, quien le entregó el reconocimiento a su abuelo a pie de arcilla.
Lo cierto es que Ríos se mantuvo cerca de los Cornejo y tomó posición junto a su polola en un sector del palco, a un par de asientos de su suegro, quien luego bajó para ser objeto de un homenaje, junto a Jaime Fillol y Hans Gildemeister, entre otros.
Tras eso, y antes que se diera el vamos oficial al protocolo de la organización de la Davis, el conductor Patricio González, la voz oficial hace más de 40 años de la competición en tierras nacionales, no quiso dejar pasar la ocasión de saludar al Chino. Desde la arcilla y a través de los micrófonos se dio un momento genuino donde le agradeció su presencia y motivó al público a gritar «oleeé oleeé oleeé, Chiiinooo Chiiinooo».
El ex deportista, siempre algo reacio a estos reconocimientos, asintió desde su posición y se paró para agradecer la muestras de cariño de la gente, que se puso de pie para ovacionarlo.
«Marcelo dijo ayer (viernes) a las 6 de la tarde que venía. El tema era que si el público lo veía, obviamente lo iban a saludar, pero hasta ese momento estaba pasando piola. Ahí me coordiné con las autoridades y me dijeron si lo saludas se va a enojar. Yo respondí no estoy ni ahí que se enoje, porque lo conozco de los 12 años. Era imposible no saludarlo al ex número 1 del mundo. Cuando lo miré al palco y vi que asintió, dije ya. Y ahí se dio este lindo momento», relata González, parte de la historia y la familia del tenis nacional.
A Tamara también se le vio muy contenta con ese momento. De hecho, cuando su pololo se paró a agradecer el cariño, ella tomó su celular y grabó el momento. Fue una jornada simbólica para el clan Cornejo. Patricio, su padre, vivió con alegría el homenaje que se les hizo y estuvo feliz con que su retoña apareciera con su actual pareja, aunque comentó que no tienen tanta comunicación con el ex tenista.
«Lo más lindo de todo es que vino mi nieta que es campeona panamericana de esquí náutico y ella me entregó el reconocimiento. Eso lo disfruté mucho. Ella también es deportista y ama toda su disciplina. Muy contento por eso y también por el resto de mi familia. A Marcelo normalmente no lo veo y hoy fue un rato y nada más. Pero Marcelo Ríos y mi hija quedaron de venir y estuvieron ahí acompañándome un rato. Miró ahí. Él antes jugó en esa cancha pero como estábamos mirando el tenis no hubo mucho diálogo», cerró Cornejo.