La idea es que represente una cabaña isleña, dice el medallista de plata en judo en Santiago 2023
Thomas Briceño (30) consiguió la medalla de plata en judo hace algunas semanas en Santiago 2023 y de inmediato se puso manos a la obra, literalmente, con su siguiente desafío: construir una casa de juegos para su hija Lúa, de un año y nueve meses. Con la ayuda de su novia Andrea, el judoca le dedica al menos una hora de su día a las diversas tareas que componen la realización de este proyecto familiar.
«Empezamos como hace dos meses. Lo primero fue compactar el terreno, aplanarlo. Nosotros vivimos en Santa Sofía de Lo Caña, estamos en un sector precordillerano y es súper duro el terreno. Una vez que esté plano pusimos los pilotes para sostener la casa. La idea es que sea entretenida y Lúa pueda desarrollar sus habilidades motoras», explica Briceño (@thombricenojudo en Instagram).
La casa de juego tendrá sogas para trepar y un muro de escalada, entre otros chiches que fomentan el dominio corporal. «El diseño también tiene que ver con la cultura polinesia, a mi mujer le encanta. La idea es representar una cabaña isleña, va a tener bambú en el techo. También tenemos una conexión especial con Rapa Nui: fui por primera vez en 2017 y en 2020 invité a Andrea. Este año fuimos de nuevo y le pedí matrimonio. Queremos hacer una mini boda en la isla», añade el deportista.
¿Cómo se dividen las pegas con su mujer en el proyecto de la casa, Thomas?
«No dividimos nada, vamos a todos lados juntos. Si hay que ir a comprar, vamos, si hay que hacer un diseño, lo pensamos los dos. En cuanto a los materiales, compramos los polines en Tobalaba con Departamental. El terciado yo creo que lo vamos a comprar estructural, en Sodimac o Easy. La casa arriba va a ser con metalcon para que sea más liviano y le podamos dar forma. Tenemos que tenerlo listo de aquí a enero».
El medallista aprovecha sus días post Santiago 2023 junto a su familia, mientras se recupera de una lesión en la rodilla derecha. «La venía arrastrando desde antes de los Juegos. Por suerte no es tan grave, es un corte de ligamento colateral medial en la parte superior. No requiere cirugía, es una recuperación de un mes y medio aproximadamente y eso me tiene más tranquilo», dice.
¿Quedó conforme con su participación en los Juegos Panamericanos?
«Quedé contento. Sabía que era una competencia difícil y que la final iba a ser súper cerrada. Fue un error que me costó la medalla de oro, pero me voy feliz porque dejé todo arriba del tatami y cumplí mi sueño de competir con mi hija viéndome. La medalla la tengo guardada junto a la medalla de oro de Lima 2019».
¿Qué sintió al competir con el apoyo de tanta gente?
«El nivel estuvo fuerte, más fuerte que en Lima. Eso demuestra la buena organización del evento. Pese a los percances, estuvo a la altura de lo que se esperaba. Estuve poco en la Villa Panamericana, cuatro días, pero la convivencia fue muy agradable. Y la presencia del público me encanta. Esta instancia, que se hayan mostrado todos los deportes y que hayamos estado en la palestra, ha sido muy bueno».
¿Y qué se viene ahora en lo deportivo?
«A corto plazo viene la recuperación de la lesión, fortalecer y pensar en las competencias del próximo año, de lleno con miras a París 2024. Vamos a empezar a cerrar la clasificación, de momento estamos clasificando por cuota continental así es que estamos con un pie adentro. Pero hay que afirmar eso con los Grand Slams y el Panamericano específico. Hay que esperar hasta junio sí o sí porque ahí se cierra la clasificación».
«Dejé todo arriba del tatami y cumplí mi sueño de competir con mi hija viéndome» Thomas Briceño.


