Me parece gracioso que digan que estoy incómoda porque para nada es así, dice la histriónica soprano
Llevo 40 años viviendo en USA. Muchas veces tengo más fácil en la mente el concepto en inglés, o en italiano, que es el lenguaje en que canto. Todos me dijeron que no tuviera miedo de ser yo, explica.
Véronica Villarroel ha sido peculiar como jurado en «Fiebre de canto» (CHV) y también como personaje televisivo. A la hora de evaluar a los concursantes a veces es breve, a veces es extensa, a veces siquiera espera que termine la cortina musical que reproducen en el programa antes de que tenga que entregar su nota pues ella va a su propio ritmo. Así como a su propio lenguaje: habla con un español con una mixtura de acentos, a veces estadounidense, a veces italiano, a veces con otro idioma que conozca. Tanto que desde la producción, además de tener las paletas con las calificaciones para dar, le dieron otras con sus frecuentes frases «You know» (Sabes) y «Top secret» (Muy secreto). La destacada soprano chilena de 63 años (ver recuadro), apodada en el espacio como «la maestra», se ha dejado fluir en esta, su primera participación estable en la pantalla chica, en un estelar en vivo de domingo a miércoles.
«Ha sido una experiencia muy singular donde también he tenido la oportunidad de aprender bastante de todos. El equipo de producción ha sido una maravilla y me han tratado con muchísimo respeto y cariño; y para qué hablar de la gente, los medios digitales, quienes han sido una maravilla y muy cariñosos. Tengo mucho que agradecerles también. No pensé que me iba a encontrar con gente tan atenta, he aprendido con mis colegas (Luis Jara, Emilia Dides y Vasco Moulian) también, haciendo puntos de encuentro entre el mundo popular y lo clásico», comenta, y asume que «es un ritmo televisivo en el que hay muy poco tiempo de preparación y además no solo existe una evaluación del jurado, sino que también está la audiencia, y la verdad es que la gente quiere ver cosas buenas y de calidad. Yo creo que uno siempre está en constante aprendizaje y una de las formas de ser cada día mejor, es entender que no todo se sabe».
Tiene un español particular, con muchas frases en inglés y usted también bromea pronunciando a propósito algunos nombres con acento estadounidense.
«Esto es divertido porque en realidad yo sí mezclo las palabras, pero desde hace mucho tiempo. Ya llevo más de 40 años viviendo en USA (United States of America), incorporando modismos, entendiendo la manera de ser allá. Muchas veces tengo más fácil en la mente el concepto en inglés, o en italiano, que es el lenguaje en que cantó principalmente, también el francés. Y el acento es un poco que se me pega o porque lo encuentro divertido e inconscientemente copio lo que escucho de mis cercanos norteamericanos. Y claro, también un poco para jugar con quien esté conmigo porque creo que el buen humor es importantísimo, y mis colegas me siguen el juego y me encanta, todo se facilita cuando somos cómplices en el humor diario».
Varios han comentado de su buen humor.
«¡Ay, qué bueno eso! La verdad es que he sido muy natural, y todos me dijeron que no tuviera miedo de ser yo. Así lo he hecho. En mi academia de canto (que lleva su nombre) con alumnos de todos los estilos y de todas las edades y profesiones, siempre he sido yo y tenemos una relación preciosa. También influye que con los años uno se asume también tal y como es, y qué lindo ha sido que pueda aportar desde ese lugar».
Hace algunos capítulos, la humorista y concursante María José Quiroz estaba de cumpleaños, y le pidieron a Villarroel cantarle un lírico feliz cumpleaños, emocionando hasta a las lágrimas a la actriz. «Todo ha sido sorpresivo para mí, y me he dejado llevar. No lo imaginé realmente, y ha sido una experiencia muy linda. Hasta ahora no he podido compartir con los participantes, más que un par de minutos si los alcanzo a ver ensayando y darles algunas indicaciones que les pueda aportar en su desarrollo, yo creo que de eso se trata finalmente. Estamos esperando la instancia de hacer alguna clase maestra con todos», comenta la intérprete.
En algunos programas de TV se ha comentado que usted está «incómoda» en el programa, que también ha tenido diversos roces entre participantes y con el jurado.
«La verdad es que me parece gracioso que eso se haya dicho porque para nada es así. Yo tengo mucho respeto por todos y toma en cuenta que yo tengo una academia, donde va mucha gente de todo, incluso hemos tenido cantantes urbanos, que por supuesto, son súper talentosos también. Creo que mi aporte es algo que siempre he querido, y es que se entienda que la música clásica también nos pertenece a todos, y todos la pueden escuchar y apreciar e incluir entonces en sus vidas, y si mi participación ayuda a que al menos las personas sientan curiosidad, es ya un paso adelante».
Fanny Cuevas, otra concursante del espacio, indicó que la maestra tenía favoritismo por algunos concursantes y la emplazó. Villarroel responde: «Siempre es importante tener respeto, entender que la escala de evaluaciones es individual y no es en comparación al compañero, porque todos son distintos y los avances de una persona no es lo mismo que en otro. De igual manera tener la humildad de recibir críticas constructivas y tomarlas y crecer desde ahí. Si no existe esa humildad, no se puede desarrollar algo más. Si un concursante declara que no le interesa lo que este jurado diga, en realidad no hay comentario que hacer. Y claro jamás me había pasado esto de que un concursante se refiera de esa manera al jurado y compañeros de competencia, eso en ninguna parte de lo que he estado es permitido».
Sobre Mauricio Pinilla, quien en el espacio realizó una viralizada presentación balbuceando y leyendo la letra de «Si tú no vuelves» de Miguel Bosé, y que luego renunció al programa por motivos personales, Villarroel expresa: «Yo espero que él esté mejor de ánimo y la verdad es que desconozco si tenía algún problema puntual, por lo que es difícil opinar así sin antecedentes. Espero de corazón, si algo estaba mal, hoy pueda estar más tranquilo».
Se ha codeado con los mejores
En «Diva por accidente», documental sobre sus inicios, se relata que Verónica Villarroel comenzó cantando en coros, para luego interpretar zarzuela en shows del Teatro Cariola, para luego pasar al Teatro Municipal de Santiago. Aprendió en las tablas, como ella define. Desde allí saltó a estudiar en el prestigioso conservatorio Juilliard School en Nueva York, ganó un concurso de Luciano Pavarotti y otro de la Ópera Metropolitana de esa misma ciudad. Así es como ha cantando con leyendas del género como Montserrat Caballé, así como ser dirigida en montajes por Franco Zeffirelli, Herbert Ross y Werner Herzog, entre otros. Hoy continúa presentándose y dirigiendo conciertos.?En 2009 realizó una obertura en el Festival de Viña del Mar donde se llevó dos antorchas y una Gaviota de plata, y en 2015 obtuvo el Premio a la Música Nacional Presidente de la República y una década después el Premio a las Artes Escénicas Nacionales Presidente de la República.


