Ex fiscal analiza los errores que permitieron el sobreseimiento del hombre que confesó su crimen tras 18 años
José Antonio Villalobos afirma que se cometieron errores desde el inicio de la desaparición.
Este sábado, la familia Sepúlveda León no quiso hablar con la prensa.
Luis, Marta y sus cinco hijos intentan procesar la serie de hechos que comenzó el domingo 6 con la confesión de Ghislain Quiroz Carrizo (42 años), antiguo vecino de ellos en el Pasaje Logroño de Conchalí. Tras 18 años de la desaparición de la escolar Mariana Sepúlveda León, la segunda de sus hijas, el sujeto aseguró que la mató y la enterró en su dormitorio el 29 de agosto de 2008. En 2013 la exhumó, según su declaración, y arrojó sus restos a la basura.
El lunes 7, el OS9 de Carabineros, dirigido por la Fiscalía Centro, encontró restos biológicos en el lugar señalado por Quiroz. Este viernes 11 el hombre, que hace unos meses sufrió un ACV que lo dejó con secuelas cognitivas, fue formalizado por los delitos de homicidio calificado e inhumación y exhumación ilegales y quedó en internación provisoria en el Hospital Penitenciario.
Cuatro horas después la magistrado Elizabeth Melero, del 2° Juzgado de Garantía de Santiago, declaró su sobreseimiento total y definitivo, debido a que su delito prescribió. Esto es porque, de acuerdo con el Código Penal, el homicidio calificado prescribe 15 años después de su comisión, salvo que el acusado salga del país durante ese período de tiempo.
«Ella resolvió con el solo mérito del certificado que entregó la PDI (donde consta que Quiroz no salió de Chile durante estos 18 años) y sin considerar ningún antecedente más. Lo peor es que resolvió de plano sin citar a audiencia. Nos dejó sin la posibilidad de haber discutido el sobreseimiento», destaca Fabiola Aliante, abogada de la familia Sepúlveda León.
Aliante dice que junto a la Fiscalía Centro Norte apelarán antes que transcurran cinco días -el plazo legal para hacerlo- ante la Corte de Apelaciones. «Existen muchas pericias en curso. Se está trabajando todavía en la casa del Pasaje Logroño», enfatiza.
«Patético»
Hace alrededor de seis años el ex fiscal José Antonio Villalobos tuvo acceso al expediente de Mariana Sepúlveda. Se lo entregó su propia madre Marta y la abogada Fabiola Aliante.
«Me pidieron que lo revisara y les comentara mis impresiones», señala el ex persecutor y abogado penalista.
¿Cuál fue su impresión?
«La investigación se hizo de la forma en que no hay que hacerla. Su mamá desde el principio dijo que Mariana nunca salió del pasaje. Y si tú tienes un lugar acotado, tienes que trabajar en ese lugar. De partida, empadronar y entrevistar a todos los residentes del pasaje, pedirles autorización de entrada y registro voluntario a sus domicilios o pedirle al juez que te autorice. Hacer un perfil de cada uno, revisar sus antecedentes penales. Pero nada de eso se hizo. Ni siquiera en forma posterior».
Hubo falencias.
«Muchas falencias que permitieron que el vecino que siempre estuvo en el mismo lugar nunca fue considerado como un posible imputado. Eso es responsabilidad de quien tuvo a su cargo la investigación, ya que la Fiscalía es quien dirige las policías, y también de quienes estuvieron a cargo de la investigación misma a nivel policial».
¿Tiene alguna hipótesis de por qué hubo tantas falencias?
«Yo creo que hubo un sesgo investigativo y económico. Una visión de túnel. Se pensó que la niña se había ido de su casa. De hecho, en la investigación hay antecedentes de consultas de su cédula de identidad en distintas instituciones donde podría haber comprado en el norte del país. Nunca tomaron en serio la tesis que alguien la retuvo contra su voluntad y la ejecutó como finalmente ocurrió. Imagínate que la Fiscalía hizo una reconstitución de escena trece años después. Eso es patético. Una reconstitución para establecer que nunca salió del pasaje».
¿Y el sesgo económico?
«Si esto hubiese ocurrido en alguna comuna del sector oriente, se hubiesen activado todas las alertas. Probablemente el mismo fiscal hubiese ido al lugar para dirigir a las policías».
Villalobos cree que la Corte de Apelaciones puede revertir el sobreseimiento si el fiscal Miguel Cabrera presenta bien las pruebas: «Si hay un hallazgo biológico en el sitio donde el imputado dice que enterró a la víctima se puede establecer científicamente la fecha del homicidio. Si él dice que exhumó el cuerpo se puede analizar científicamente cuándo pudo ser enterrado y removido. Se analiza la tierra para tener una data aproximada de cuándo fue removida».
Fabiola Aliante afirma que estas diligencias son justamente las que se encuentran realizando Carabineros y el SML en el domicilio de Quiroz, en el Pasaje Logroño. El objetivo es demostrar que el cuerpo fue exhumado hace 13 años, con lo cual el delito no pudo haber prescrito.


