Detalles de la reconstrucción de la estación científica en la isla Rey Jorge
Es una inversión estratégica, afirma Gino Casassa, director del Instituto Antártico Chileno.
El gobierno anunció la modernización de la Base Profesor Julio Escudero, la principal estación de investigación científica de nuestro país en la Antártica, operada por el Instituto Antártico Chileno (Inach). El proyecto es impulsado por el ministerio de Relaciones Exteriores y es visto por las autoridades como un complemento al refuerzo de la influencia y presencia de Chile en la zona austral.
«La Antártica es una prioridad para nuestro país. En ese sentido, la ejecución de este proyecto de reposición de la principal estación del programa antártico nacional es esencial para seguir proyectando nuestra soberanía por medio de la labor del Instituto Antártico Chileno, el cual fomenta el desarrollo de la investigación, la construcción de conocimiento y la cooperación internacional, realizando acciones de divulgación antártica hacia la ciudadanía y las nuevas generaciones», dijo el canciller Francisco Pérez Mackenna
La Base Profesor Julio Escudero está ubicada en la isla Rey Jorge, en el territorio antártico chileno, y fue construida en 1995 con el objetivo de ser el pilar de la investigación científica de Chile en el Continente Blanco. Opera todo el año y ya muestra signos de deterioro importante producto del riguroso clima de la Antártica, sumado al desgaste por el paso del tiempo.
El proyecto realizado por el Inach contempla la reconstrucción de la base, ampliando su superficie a 3.594 m2, incorporando criterios de sustentabilidad, uso de energías renovables no convencionales, módulos habitacionales, cinco laboratorios, galpones para servicios y vehículos, además de un refugio, con lo que pasará de 60 a 98 personas viviendo en ella, en verano, lo que aumentará las capacidades de investigación de Chile en la zona, pensadas para intensificar la cooperación con misiones científicas internacionales.
¿Qué investigan? Gino Casassa, director del Instituto Antártico Chileno, explica: «Se realizan investigaciones atmosféricas que ayudan a comprender mejor el impacto del cambio climático en el Continente Blanco, las que se complementan con estudios biológicos en musgos, líquenes, plantas, aves y mamíferos marinos. Muy cerca de la base Escudero hay una Zona Antártica Especialmente Protegida en la isla Ardley por su alto valor ecológico. También se realizan estudios medioambientales, determinación de líneas base, detección de contaminantes, entre otros, glaciológicos, geológicos y paleontológicos».
Importancia estratégica. «Renovar la Base Escudero no es un gasto, es una inversión estratégica. Su ubicación privilegiada en Bahía Fildes, en el principal nodo científico logístico del continente, la convierte en una pieza clave para la articulación de todo el Programa Nacional de Ciencia Antártica (Procien) y para la cooperación con la decena de bases internacionales que nos rodean, siendo el punto de recepción y partida de científicos hacia la Península Antártica. La Región de Magallanes y Antártica Chilena tiene una posición privilegiada como principal puerta de entrada al Continente Blanco, Chile debe aprovechar esa ventaja comparativa», advierte.
¿Cómo será por dentro? Nave General. Albergará laboratorios especializados, comedor y bodegas. Galpón vehicular. Con un sistema fotovoltaico en la fachada norte. Sala de máquinas. Contendrá la planta de tratamiento de aguas servidas por electrólisis, sistema de reutilización de aguas grises y gestión de residuos. Refugio de Emergencia. Para contingencias. Sector de bioseguridad. Con estrictos protocolos de limpieza y cuarentena para personal, equipos y carga antes de su embarque en Punta Arenas, para prevenir la introducción de especies no autóctonas y enfermedades.
Construcción. Construir en la Antártica no es fácil. Casassa dice que el Inach trabaja en el proyecto con la Dirección de Arquitectura del ministerio de Obras Públicas. «La construcción de la nueva base llevaría seis temporadas estivales, noviembre-marzo, con una ejecución programada de aproximadamente seis años. Se espera comience su construcción a fines del 2028 o principios del 2029», comenta.
Apoyo de la Armada. Dicha institución presta apoyo logístico constante a la base en el traslado de materiales de construcción e insumos diversos vía marítima. Además del transporte de alimentos, combustible, retiro de basura, hasta el traslado del personal científico sobre las embarcaciones de las que dispone Chile, entre ellas el remolcador Janequeo, el buque de transporte Aquiles, el rompehielos Almirante Viel y el buque multipropósito Sargento Aldea, que cuenta con un hospital a bordo.
Aguas internacionales
En declaraciones al medio trasandino A24, el ministro de Defensa argentino, Carlos Presti, aseguró que «hay patrullaje combinado entre la Armada argentina y la Armada de Chile. Hay ejercicios que realizamos también de manera combinada, se realizan en los dos», en la zona del Estrecho de Magallanes. Chile lo descartó. «Cualquier navegación ahí se hace con pilotos chilenos», dijo el Presidente Kast. En un comunicado el ministerio de Defensa de nuestro país remarcó: «Las aguas jurisdiccionales chilenas son custodiadas y controladas exclusivamente por la Armada de Chile». Y que lo que existe con Argentina es una cooperación de patrullaje en aguas internacionales ante emergencias en la zona austral.


