La curiosa terapia motoquera del chef Benjamín Nast

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Por estos días esta grabando la nueva temporada de Top chef vip Chile

Tienes que estar muy atento y esa tensiónal manejar te obliga a concentrarte y a olvidar cualquier problema, asegura el cocinero que está por abrir un nuevo restaurante en el Monticello.

Los actuales son días agitados para el chef Benjamín Nast. Por una lado está grabando la segunda temporada de «Top chef vip Chile» (CHV) y por otro tiene dos restaurantes funcionando, Demencia y De Calle, y uno preparándose para su apertura en agosto en el casino Monticello que se llamará De Caleta, inspirado en las picadas de Concón, según él adelantó. Aparte de eso, tiene dos hijos -Alonso de nueve y Julián de seis-, por lo que confiesa: «No tengo tiempo ni para dormir». Ahí surge la pregunta: ¿Cómo lo hace para no estresarse? La respuesta está en las ruedas.

Las grabaciones en el programa de cocina recargan bastante la agenda de Benjamín. «Los lunes, martes, jueves y viernes grabamos como hasta las 19:30 y después me voy a los restaurantes. Los miércoles tengo reuniones todo el día. El sábado trato de no trabajar, pero es difícil porque siempre hay algo y el domingo descanso. Entremedio soy papá que es una pega difícil, porque mis hijos son unos terremotos», confiesa.

No le queda mucho tiempo para usted.

«Me queda muy poco tiempo para mí, prácticamente nada. Trato de encontrar espacios para ir al gimnasio. Cuando salgo temprano de grabar me voy al gimnasio por una hora y después me voy al restaurante».

Cargadita la semana.

«Trato de organizarme y administrar lo mejor posible mi tiempo. Trabajo con una coach de vida que me apoya mucho, se llama Carolina Carmona. Me ha acompañado hace harto tiempo y me ha entregado muchas herramientas. He aprendido a organizarme, porque soy muy caótico. Me ha ayudado a ordenar mi vida y avanzar en lo que me hace bien a mí».

¿La ve todas las semanas?

«Cada 15 días nos juntamos y me ayuda a centrarme».

¿No es sicóloga?

«No, no, es una coach. La gente muchas veces no se atreve a decir que tiene ayuda externa para vivir y yo creo que es fundamental tenerla. Yo por mucho tiempo fui al sicólogo, ahora tengo esta persona. Sabes, las motos son mi antidepresivo número uno, me libera del estrés».

¿Cómo?

«Es que todos tus sentidos están metidos completamente en la conducción. La vista, el tacto, el oído, el olfato, porque estás con el motor encima. No puedes estar mirando el celular, tienes que estar muy atento y esa tensión al manejar te obliga a concentrarte y a olvidar cualquier problema, tienes que estar concentrado a full y eso es algo mágico».

¿La concentración en el manejo de la moto lo relaja?

«Es que estás en la moto y nada más que en la moto. Es mi mejor sicóloga. Le tengo hasta nombre a mi moto, se llama Selina Kyle, como Gatúbela».

¿Qué moto es?

«Me gustan las motos deportivas, es una Triumph Triple RS. Es una bomba. Ahora me estoy metiendo a circuitos con ella, con unos profes que me están enseñando. Me encanta eso de estar acostado (al tomar una curva con velocidad) con la moto. Estoy planificando una posible entrada a correr».

¿Le gustaría competir?

«Me encantaría, pero aún es un sueño. Cuando te metes a un pista y puedes tocar la rodilla con el suelo (en una curva) es lo más rico que hay. Liberas toda la tensión que tienes».

¿Lo calma la velocidad?

«No, no necesitas ir rajado, simplemente escuchando el ruido del motor. Me gusta escuchar la moto, conectarme con la máquina. La conexión hombre máquina en la moto es la más grande que hay. Yo en el verano no me bajo de la moto, de mi casa al restaurante (Demencia) son 500 metros pero no importa, si tengo una recta la acelero un poquito y me siento pagado, libero dopamina».

Vicente Parra está haciendo un doctorado en sicología social en la Universidad Autónoma de Barcelona y sobre la «terapia» de Benjamín, comenta: «Todos tenemos prácticas que nos hacen desconectarnos de ciertas rutinas o ciertas rutinas que nos permiten descomprimir momentos o situaciones estresantes, que son naturales. Mal sería que no tuviéramos prácticas que nos descomprimieran del estrés, porque eso implicaría vivir en un estrés constante» y detalla que lo que hace Nast «es lo más saludable que hay y de total sentido común. Sin embargo, el contrapunto, desde la sicología social, es cómo esas prácticas que me descomprimen están en un marco de respeto, en su caso si se desconecta o libera estrés manejando la moto, que su nivel de abstracción sea alto pero en sintonía con el entorno, que no vaya a ignorar la señalización del tránsito, por ejemplo».

Para Benjamín es andar en moto, para otro es escuchar música clásica ¿es lo mismo?

«Exacto y a nivel fisiológico existe liberación de endorfinas, dopamina, químicos que ayudan a mejorar la calidad de vida. Hay procesos internos que se despliegan y hacen efectivos cuando encuentras ciertas situaciones de fluidez. Hay una Teoría del Fluir, por ejemplo, Messi cuando hace sus jugadas únicas no está pensando ahora voy a mover mi pie izquierdo para acá, simplemente fluye y encontrar esos espacios suma. Lo que hace él con la moto es simplemente fluir, encontrar un espacio de desconexión con su entorno íntimo, con lo estresante».

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